Durante 60 vueltas, el Gran Premio de Mónaco 2026 fue exactamente lo que muchos temían: una procesión tranquila liderada de principio a fin por Kimi Antonelli. Y entonces, en los últimos giros, Montecarlo se volvió loco. Un choque de Stroll, un accidente brutal de Leclerc en casa, una bandera roja por el asfalto destrozado y un baile de penalizaciones que cambió el podio en la mesa de los comisarios. Antonelli ganó su quinta carrera consecutiva y se escapa en el campeonato, pero lo que parecía la carrera más aburrida del año terminó siendo una de las más caóticas. Así se vivió. Verstappen, fuera antes de empezar El caos empezó antes de lo previsto. Max Verstappen, que había clasificado segundo y era la principal amenaza para Antonelli, no pudo siquiera completar la salida. El piloto de Red Bull se quedó detenido en la parrilla y tuvo que hacerse a un lado para dejar pasar al resto. Desde el equipo le pidieron llevar el coche al box: se acabó la carrera para el holandés antes de que arrancara de verdad. Un golpe durísimo para Red Bull, que perdía a su mejor baza en el peor momento y regalaba a Antonelli una salida aún más cómoda. 60 vueltas de procesión: el guion clásico de Mónaco Con Verstappen fuera, la carrera entró en el modo más típico de Mónaco: pocas opciones de adelantar y un líder gestionando con comodidad. Antonelli controló al frente sin sobresaltos, seguido de los dos Ferrari de Hamilton y Leclerc. Mientras tanto, en la zona media se vivía la única estrategia interesante. Williams emuló la táctica que ya había usado en 2025: aprovechando la dificultad para superar en las calles del Principado, formó un tren de monoplazas para dar a uno de sus pilotos una ventana de tiempo para cambiar neumáticos. Colapinto quedó atrapado en esa maniobra, sin poder avanzar desde el 14° lugar. Para sumar a su tarde complicada, el argentino fue sancionado. La parada de Alpine se extendió durante 3,6 segundos y, poco después, la dirección de carrera le aplicó una penalización de cinco segundos por exceder el límite de velocidad en el pit lane. Todo apuntaba a una carrera sin historia. Hasta que llegó la vuelta 60. La vuelta 60 lo cambió todo: el choque de Stroll El primer detonante del caos tuvo nombre canadiense. La carrera entró en una etapa caótica a partir de la vuelta 60, cuando Lance Stroll chocó en la última curva y provocó la salida del safety car. La aparición del coche de seguridad agrupó de golpe las enormes diferencias que Antonelli había construido al frente. Los autos dieron varios giros con el safety car en pista, lo que les permitió a Hamilton y Leclerc arrimarse a Antonelli. Además, todos los pilotos a los que el joven italiano les había sacado una vuelta pudieron recuperarla. De repente, la procesión se transformó en una carrera de verdad. El drama en casa: Leclerc se estrella en el relanzamiento Y entonces llegó el momento más doloroso del día para la afición local. En el relanzamiento, el monegasco Leclerc se estrelló contra el muro en la misma curva en la que se había accidentado Stroll, y otra vez se dispuso el Safety Car. El piloto de casa, que marchaba en zona de podio peleando por subirse al cajón ante su propia gente, vio cómo su carrera terminaba contra las barreras en cuestión de segundos. Con ese sexto abandono de la carrera, Isack Hadjar de Red Bull ascendió al tercer lugar y Franco Colapinto subió al 13°. El accidente de Leclerc en el mismo punto que Stroll encendió las alarmas sobre el estado de la pista. La incertidumbre surgió luego de que la dirección de carrera detectara que el asfalto —que había sido repavimentado en la previa— estaba dañado en esa zona. Bandera roja: la carrera se detiene por el asfalto Lo que vino después fue insólito. Sin haberse reanudado la prueba, se frenó la carrera con una bandera roja porque la pista tenía un desperfecto en el asfalto en el sector donde se accidentaron los dos pilotos, y la organización se dispuso a repararlo. Finalmente, en la vuelta 68, la dirección de carrera dispuso la bandera roja debido a las preocupaciones por el estado del asfalto en la zona donde se produjeron los impactos. Tras varios minutos de incertidumbre sobre si se iba a poder continuar el Gran Premio de Mónaco, los pilotos volvieron a subirse a sus respectivos monoplazas para afrontar las 10 vueltas restantes. Una situación rarísima: una carrera detenida no por un accidente en sí, sino porque la propia pista, recién repavimentada, no aguantó el castigo. Un detalle que sin duda dará que hablar en los próximos días. Antonelli, imperturbable: quinta victoria seguida En medio de todo el caos, una constante: Antonelli. Victoria para Kimi Antonelli, impecable una vez más para vencer en este Gran Premio de Mónaco. El italiano aumenta mucho más su ventaja en el campeonato de Fórmula 1. El joven de 19 años no se inmutó ni con el safety car, ni con el relanzamiento, ni con la bandera roja. Gestionó cada reinicio con una madurez impropia de su edad y cruzó la meta como ganador de su quinta carrera consecutiva, consolidándose como el dominador absoluto de la temporada. Cinco victorias seguidas, una pole de récord y un dominio que recuerda a los grandes. Antonelli no solo gana: lo hace con una frialdad que asusta a sus 19 años. Así quedó el Podio Como buena carrera caótica, el podio final no se definió solo en pista. Hamilton terminó segundo y el podio lo completó finalmente Isack Hadjar (se encuentra en investigación), tras una penalización a Pierre Gasly, que pasó a ser séptimo, superado por Piastri, Lawson y Lindblad. Fernando Alonso acabó duodécimo. El joven Hadjar logró así su primer podio en la Fórmula 1 en una de las carreras más locas que se recuerdan en Montecarlo, mientras que Hamilton firmó un segundo puesto sólido que mantiene a Ferrari en buena forma pese al abandono de Leclerc. Checo Pérez y su posible primer punto Habrá que esperar la resolución oficial de la FIA para saber si Checo Pérez finalmente se queda con ese décimo lugar y el punto histórico para Cadillac, o si las sanciones reordenan la tabla de otra manera. En una carrera tan caótica como la de Mónaco, donde las decisiones de los comisarios se acumularon una tras otra, nada es definitivo hasta que se publica el resultado oficial. Lo que sí es seguro es que, después de un fin de semana lleno de problemas con los frenos y una clasificación para el olvido, el mexicano y todo el equipo Cadillac estarán pendientes del ver. ¿Qué sigue? La actividad de la F1 no se detiene: la próxima semana se corre en España con el Gran Premio de Barcelona-Cataluña, con la atracción principal el domingo 14 de junio. Un circuito completamente distinto a Mónaco, donde la velocidad y la aerodinámica vuelven a mandar. Habrá que ver si alguien puede, por fin, frenar a un Antonelli que parece imparable, o si el fenómeno italiano seguirá agrandando su leyenda carrera tras carrera. Navegación de entradas Clasificación GP Mónaco 2026: Antonelli logra una pole de locura ante Verstappen Kimi Antonelli logra el Grand Chelem en Mónaco: el póker perfecto que confirma su dominio en la F1