George Russell llegó a Montreal con un fin de semana perfecto entre manos. Ganó el sprint del sábado, se llevó la pole para la carrera y dominaba la prueba cuando llegó la vuelta 30. Entonces el motor de su Mercedes W17 dejó de entregar potencia de golpe, el coche se fue recto al pasar por la curva 9 y Russell acabó detenido al costado de la pista mientras veía cómo Antonelli le robaba la victoria que ya tenía en el bolsillo. Tres palabras en el radio: “El motor ha muerto. ¿Qué pasó exactamente y en qué vuelta? El abandono se produjo en la vuelta 30 de la carrera, cuando Russell se acercaba a la chicane del sector intermedio del circuito con una ventaja de seis décimas de segundo sobre su compañero Antonelli. El motor Mercedes dejó de responder sin previo aviso. Sin potencia, el coche no pudo ejecutar la frenada ni girar correctamente, y Russell se fue directo sobre el césped antes de quedar parado a la salida de la curva 9. El monoplaza quedó detenido sobre la recta principal del Circuito Gilles Villeneuve. No hubo advertencia. No hubo degradación progresiva ni mensajes de alarma del equipo en los momentos previos. La unidad de potencia simplemente se apagó en plena recta, en el peor momento posible para el piloto que hasta ese instante controlaba la carrera con autoridad. El contexto hace más doloroso el fallo Para entender la magnitud del golpe hay que recordar cómo llegó Russell a esa vuelta 30. El sábado había ganado la carrera sprint, conseguido la pole y arrancado primero en la carrera principal. En los primeros giros perdió momentáneamente el liderato ante Antonelli pero lo recuperó. Gestionó las presiones de su compañero, sobrevivió la polémica del recorte de chicane en la vuelta 24 y mantenía seis décimas de ventaja cuando el motor dijo basta. Russell dominó 48 horas de automovilismo en Montreal. El motor le robó todo en 30 vueltas. Al descender del coche, Russell se mostró visiblemente molesto. La derrota no venía de un error propio ni de una maniobra rival: venía de una falla mecánica que no pudo anticipar ni evitar. Poco después, en declaraciones a los medios, el británico reconoció que se quedaba sin palabras para describir lo que había vivido. Las consecuencias inmediatas de la avería El abandono de Russell provocó la salida del Virtual Safety Car, que varios pilotos aprovecharon para ir a boxes, incluidos los líderes y Franco Colapinto, quien cambió a neumáticos duros para el cierre de la carrera. El VSC reorganizó las posiciones de la mitad de la parrilla y, en cierta medida, condicionó la estrategia del tramo final. Antonelli heredó el liderato con una ventaja de varios segundos sobre Verstappen y desde ese momento administró la carrera hasta la bandera. En términos de campeonato, el daño para Russell fue significativo. Llegó a Montreal con la posibilidad real de recortar distancias sobre Antonelli en el campeonato de pilotos. Se fue de Canadá con cero puntos de la carrera, solo los ocho del sprint, mientras su compañero sumó 25 más y amplió la brecha en la tabla general. ¿Es un problema recurrente en el motor Mercedes 2026? No fue el único abandono por fallo de motor en el GP de Canadá. Lando Norris, que también usa la unidad de potencia Mercedes desde su McLaren, sufrió exactamente el mismo tipo de falla en las primeras vueltas de la carrera. Dos coches con motor Mercedes, dos abandonos por fallo de potencia en el mismo Gran Premio. Una coincidencia que no pasó desapercibida en el paddock y que abre preguntas sobre la fiabilidad de la unidad híbrida en condiciones de carrera real, especialmente después del desgaste acumulado del fin de semana sprint. Mercedes no ha emitido un comunicado oficial detallando la causa técnica del fallo. La respuesta del equipo sobre si se trató de un problema de refrigeración, de la parte eléctrica del híbrido o de otro componente llegará previsiblemente antes del próximo Gran Premio. Lo que sí es seguro es que el equipo tiene trabajo por delante si quiere que esto no se repita en las próximas semanas. Un fin de semana que tenía todo para ser histórico La cruel ironía de Canadá 2026 es que Russell hizo todo bien. Fue el piloto más rápido del fin de semana en clasificación. Ganó el sprint. Lideró la carrera. Y se fue a casa con ocho puntos en lugar de los 33 que habría sumado si el motor aguantaba 70 vueltas. En la Fórmula 1, a veces el resultado más injusto no lo decide el error humano sino la mecánica que falla en el peor momento. En Canadá, Russell fue el mejor piloto del fin de semana. El motor simplemente no lo acompañó. Navegación de entradas Gran Premio de Canadá 2026: Otra Victoria para Antonelli, Mejor resultado de Colapinto y el León vuelve al podio Primer abandono de Checo Pérez en Cadillac por fallo en la suspensión en Canadá