La suspensión delantera derecha de su Cadillac reventó en la vuelta 43, cuando Sergio Pérez peleaba posición a posición contra el Haas de Esteban Ocon y se acercaba a la zona de puntos. Un final amargo para un fin de semana que, paradójicamente, el propio tapatío calificó como el más competitivo de su equipo en toda la temporada 2026. Abandonó la carrera, sí. Pero salió de Montreal convencido de que algo importante está cambiando en el Cadillac. El momento del abandono Pérez arrancó desde el puesto 20 de la parrilla tras una clasificación complicada para la escudería estadounidense. Las condiciones variables de la pista llevaron a Cadillac a apostar por neumáticos intermedios en el arranque, una decisión que terminó afectando el ritmo del mexicano durante las primeras vueltas. Un error estratégico reconocido por el propio piloto que lo condenó a una remontada desde el fondo en un circuito donde adelantar no es sencillo. Sin embargo, Checo no se rindió. Después de cambiar neumáticos y estabilizar el ritmo, el Cadillac empezó a funcionar. Pérez recuperó posiciones vuelta tras vuelta, entró en la pelea de la zona media de la parrilla y sostuvo un duelo prolongado con Ocon y el Haas. Por primera vez en el fin de semana, el coche respondía como un monoplaza con potencial real. Vuelta 43 El abandono de Pérez se produjo en la vuelta 43 cuando la suspensión delantera derecha de su Cadillac reventó de forma repentina. No hubo degradación gradual ni aviso previo por radio. La pieza cedió en plena carrera y el piloto no tuvo más opción que detener el monoplaza y retirarse. Un final que llegó en el peor momento posible: justo cuando el coche encontraba su mejor ritmo del fin de semana. “Estábamos por delante del Haas, peleando con Esteban, vuelta tras vuelta. Estábamos encontrando un buen ritmo, pero desafortunadamente sufrimos una falla en la suspensión y tuvimos que abandonar.”— Sergio “Checo” Pérez La actitud positiva de Checo Lo más llamativo de las declaraciones de Pérez tras la carrera no fue la frustración por el abandono —inevitable y comprensible— sino la lectura positiva que hizo del fin de semana en su conjunto. Desde que Cadillac debutó en la F1 a inicio de temporada, el equipo ha luchado por encontrar consistencia y velocidad real en carrera. Montreal, según el propio Checo, fue el primer Gran Premio donde el proyecto mostró señales claras de madurez. “Creo que hemos dado un paso muy importante en esa dirección. Pienso que este ha sido, en conjunto, nuestro fin de semana más competitivo hasta ahora, así que hay muchos aspectos positivos para rescatar.”— Sergio “Checo” Pérez Las condiciones variables de la pista y el error con los intermedios en la salida fueron los dos grandes tropiezos del equipo, pero en el tramo central de la carrera el Cadillac mostró que puede pelear dentro de la parrilla cuando las circunstancias se alinean. Para un equipo en su primera temporada en la categoría, ese progreso tiene un valor real aunque no aparezca en los resultados del domingo. El panorama de Checo en el campeonato Con el abandono del domingo, Pérez sale de Canadá con un balance nulo en la tabla de pilotos. Cadillac, como equipo debutante, acumula una curva de aprendizaje que cada fin de semana muestra avances pero también errores que cuestan puntos. La gira europea —con circuitos como Silverstone, Spa y Monza— será el verdadero termómetro para medir si el progreso que Checo siente dentro del coche se traduce finalmente en resultados que se queden en la clasificación general. Navegación de entradas Fallo de motor de George Russell: ¿Qué pasó y dónde ocurrió? ¿Por qué Isack Hadjar fue penalizado en el GP de Canadá?