El 26 de mayo de 2013, hace exactamente 13 años, Nico Rosberg cruzó la línea de meta del Gran Premio de Mónaco en primer lugar. Para Rosberg era su segunda victoria en la Fórmula 1. Para Mercedes era la primera victoria de la temporada. Pero para un austriaco de 41 años que llevaba apenas cuatro meses en el paddock como jefe de equipo, era algo mucho más grande: la primera victoria de su vida como director de un equipo de Fórmula 1. Ese austriaco era Toto Wolff. Y lo que vino después cambió la historia del deporte para siempre.

¿Quién era Toto Wolff en enero de 2013?

Wolff llegó a Mercedes de una manera que él mismo describe como una “extraña coincidencia”. Era co-propietario del equipo Williams y las cosas iban bien: habían ganado una carrera en 2012. La cúpula directiva de Mercedes lo contactó para que evaluara por qué su equipo no estaba rindiendo al nivel esperado. Wolff hizo su análisis, y Mercedes le ofreció el puesto.

En enero de 2013, Wolff compró un 30% de las acciones del equipo Mercedes AMG Petronas por una cifra estimada entre 30 y 38 millones de dólares, convirtiéndose en director ejecutivo, socio gestor y copropietario del equipo. No llegó solo: junto a él entró Niki Lauda como presidente no ejecutivo, el tricampeón del mundo que aportaría el peso histórico y la credibilidad que un equipo en construcción necesitaba. Dos hombres austriacos, con perfiles completamente distintos, uniéndose a un equipo que en ese momento era el cuarto o quinto del pelotón.

Mónaco 2013: la primera victoria

Nico Rosberg controló un Gran Premio de Mónaco lleno de incidentes para llevarse la victoria por delante de Sebastian Vettel y Mark Webber, ambos de Red Bull. La carrera fue interrumpida por el Safety Car y una bandera roja tras dos accidentes fuertes. Rosberg lideró prácticamente desde el principio y no cedió la posición pese al caos que le rodeaba. Su compañero Lewis Hamilton, que había llegado al equipo ese mismo año procedente de McLaren, perdió posiciones durante el período del Safety Car y terminó cuarto.

Para Toto Wolff, que llevaba apenas cuatro meses en el cargo, aquella victoria en el circuito más glamoroso del calendario era la confirmación de que el equipo que había heredado tenía potencial real. “Me uní a un equipo ya fuerte en 2013”, reconocería el austriaco años después. “Personas como Norbert Haug, Ross Brawn, Michael Schumacher y otros habían trabajado muy duro durante años y sentaron las bases de nuestro éxito futuro.”

“Cuando estábamos por detrás en los test de pretemporada, fue una sensación que no había vuelto a sentir desde 2013, cuando tuvimos ese primer atisbo de que podíamos estar ahí arriba.”
— Toto Wolff, en 2021

Lo que estaba a punto de llegar

James Vowles, hoy director del equipo Williams y entonces ingeniero de estrategia de Mercedes, recuerda aquella época como un período de transformación cultural profunda dentro del equipo: “La mentalidad cambió: ya no teníamos miedo al fracaso. Y Toto fue el catalizador de todo eso.” El equipo que ganó en Mónaco en mayo de 2013 no era dominante. Era competitivo en clasificación gracias a unas gomas Pirelli que favorecían al Mercedes en las vueltas rápidas, pero en carrera todavía tenía problemas de degradación y consistencia.

Lo que Wolff, Lauda y el equipo estaban construyendo en silencio durante 2013 era mucho más importante que esas victorias: estaban preparando la infraestructura técnica, cultural y humana para dominar la revolución de los motores híbridos que llegaría en 2014. El resultado fue uno de los períodos de dominancia más absolutos en la historia del deporte motor: entre 2014 y 2021, Mercedes ganó ocho Campeonatos de Constructores consecutivos y siete Campeonatos de Pilotos.

De Monaco 2013 a un imperio de 119 victorias

  • 2013: Primera victoria de Wolff como team principal, en Mónaco con Rosberg. El equipo termina 2° en el campeonato de constructores.´
  • 2014: Llega el motor híbrido turbocargado. Mercedes lo clava. Dominio total. Primer doblete Hamilton-Rosberg.
  • 2014-2021: Ocho títulos de constructores consecutivos. Siete de pilotos. Hamilton gana cinco de ellos.
  • 2020: Wolff amplía su participación al 33% del equipo tras una reestructuración de la propiedad.
  • En total: 119 victorias y 128 poles durante la era híbrida, con una tasa de victorias cercana al 45%.
  • 2026: Wolff sigue en el cargo, con Kimi Antonelli liderando el campeonato del mundo y Mercedes de nuevo en lo más alto de la parrilla.

El hombre detrás del mayor imperio de la F1 moderna

Con doce títulos mundiales bajo su liderazgo, Wolff ya figura junto a Ron Dennis, Frank Williams y Jean Todt entre los jefes de equipo más exitosos en la historia de la Fórmula 1. Llegó a un equipo que en 2012 terminaba quinto en el campeonato, sin victorias y con Michael Schumacher como símbolo de un proyecto que no terminaba de arrancar. Trece años después, sigue en el mismo despacho, con el mismo hambre, y con un equipo que en 2026 vuelve a dominar el campeonato con un piloto de 19 años llamado Kimi Antonelli.

Hace 13 años, un 26 de mayo de 2013, Toto Wolff ganó su primera carrera como jefe de equipo en las calles de Montecarlo. Lo que nadie imaginaba en ese momento es que aquella victoria era solo el primer escalón de la era más dominante que la Fórmula 1 había visto desde los tiempos de Michael Schumacher y Ferrari.

Trece años después de aquella victoria en Mónaco, Toto Wolff sigue en el mismo puesto, con el mismo equipo, y con otro piloto de Mercedes liderando el campeonato del mundo.

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