El tripleheader asiático ya venía dando guerra, pero nadie esperaba que el titular más comentado de la semana entre Sepang y Marina Bay no fuera un adelantamiento ni una sanción, sino una bicicleta. Tras quedar fuera de carrera en las primeras vueltas del GP de Baréin disputado en el circuito de Sepang, Valtteri Bottas decidió que no iba a subirse a ningún avión. En su lugar, se montó en su bici de gravel y arrancó un viaje de tres días y 350 kilómetros hasta Singapur, documentado kilómetro a kilómetro en su cuenta de Strava.
Sí, está confirmado, y no, no es una leyenda de paddock: lo reportaron de forma independiente medios como Motorsport.com, RacingNews365, Crash.net, GPFans y hasta medios de ciclismo puro como Escape Collective, con el propio Bottas subiendo el video de arranque a su Instagram la noche del domingo.
Del Sepang International Circuit a Marina Bay, sobre dos ruedas
El plan nació casi por descarte. El calendario 2026 metió a la F1 en un tripleheader asiático exigente —Bakú, Sepang y ahora Singapur—, con el añadido de que el propio Gran Premio de Baréin tuvo que trasladarse a Malasia por la guerra en Irán. Para los equipos, el salto entre Sepang y Marina Bay ya es de los más duros del año: el material de carga tiene que cruzar la frontera entre Malasia y Singapur dentro de una ventana muy ajustada, y los pilotos pasan de correr de día a una nocturna bajo los focos de Marina Bay en cuestión de horas.
Bottas se salió de pista en las primeras vueltas del GP de Baréin tras arriesgar con neumáticos slick en una pista mojada, y decidió aprovechar justo ese margen de tiempo libre. En lugar de hacer el trayecto en avión como el resto de la parrilla, salió en bici la noche del domingo desde el Aeropuerto Internacional de Kuala Lumpur, rumbo al sur.
| Etapa | Tramo | Distancia | Tiempo / ritmo |
|---|---|---|---|
| Día 1 (domingo noche) | Sepang / KL Airport → Port Dickson | 56,6 km | 2h 08min (~26 km/h), con apenas 2 horas de descanso al raso |
| Día 2 (lunes) | Port Dickson → Bukit Bakri (vía Muar) | ~161 km | 5h 45min, en gran parte sobre gravilla y caminos de tierra |
| Día 3 (estimado) | Bukit Bakri → Marina Bay, Singapur | ~130 km restantes | Objetivo: llegar a tiempo para los medios obligatorios del jueves |
| Total previsto | Sepang → Singapur | ~350 km | 3 días |
El primer tramo lo hizo sobre el filo de la noche, con una linterna frontal iluminando el camino, según el video que compartió en su Instagram. Para el segundo día ya tenía más luz y más piernas: casi 100 millas (161 km) en poco menos de seis horas, buena parte sobre caminos de grava y tierra, montado en una bici de ciclocross con cubiertas con tacos, nada que ver con el asfalto liso de un circuito de F1. Según una portavoz de Cadillac, el equipo calcula que el finlandés tardará tres días completos en llegar a Singapur, justo a tiempo para sus obligaciones con los medios del jueves previo al Gran Premio.
No es un capricho: Bottas es, literalmente, ciclista de competición
Para quien no siga a Bottas fuera del cockpit, esto puede sonar a excentricidad de piloto aburrido en temporada baja. Para quien sí lo sigue, es jueves cualquiera. El finlandés de 37 años es uno de los pilotos más comprometidos del paddock con el ciclismo de fondo: compite de forma regular en pruebas de gravel de alto nivel, ha cofundado carreras propias —FNLD GRVL en Finlandia y RADL GRVL en Australia— y usa las salidas largas en bici como parte central de su preparación física y mental durante la temporada.
De hecho, este mismo verano se clasificó para el Mundial de Gravel de la UCI en su categoría de edad (35-39 años) tras terminar quinto en una prueba de la UCI Gravel World Series en Hlinsko, República Checa. El problema es que el Mundial se corre este fin de semana en Nannup, Australia, justo cuando él tiene que estar compitiendo en Singapur. No va a poder ir.
"Mientras otros están relajándose en sus barcos..." — Valtteri Bottas, en redes sociales, tras clasificarse al Mundial de Gravel que finalmente no podrá correr por calendario de F1.
Su pareja, la ciclista profesional australiana Tiffany Cromwell (Canyon//SRAM), que se retira al final de esta temporada, comparte esa afición: ambos se han apoyado mutuamente en carreras como el Tour de Francia Femmes y hasta exploran recorridos juntos. Para Bottas, montarse en la bici para ir de un Gran Premio a otro no es una ocurrencia: es, más bien, la extensión lógica de cómo vive el ciclismo todo el año.
Un desahogo que le vendrá bien
La temporada 2026 no está siendo nada fácil para Bottas en su regreso a un asiento titular con Cadillac, tras pasar 2025 como piloto reserva. Su mejor resultado hasta ahora es un 13º puesto en el GP de China, marcha 22º en el campeonato sin sumar un solo punto, y en Sepang protagonizó justo el tipo de fin de semana que te hace querer desconectar: fuera en las primeras vueltas tras una apuesta arriesgada con neumáticos slick sobre pista mojada.
Curiosamente, Singapur es uno de los pocos circuitos donde sí tiene un buen recuerdo: ahí logró su único podio en Marina Bay, un tercer puesto en 2017 con Mercedes. Si alguien necesita 350 km de gravilla, sudor y cabeza despejada antes de un fin de semana de Gran Premio, ese es él.
Tampoco es el único que tuvo una llegada accidentada a Singapur esta semana: el fotógrafo del paddock Kym Illman reportó que el vuelo de Charles Leclerc tuvo que regresar tras perder su ventana de aterrizaje, obligando al monegasco a hacer un viaje por carretera de cuatro horas. Leclerc llegó cansado. Bottas, directamente, llegará con las piernas hechas pedazo... y probablemente encantado.
Mientras tanto, el resto del paddock se prepara para un fin de semana histórico en Marina Bay, con el debut del formato Sprint en Singapur. Si quieres el contexto completo de la carrera, puedes leer nuestra previa del GP de Singapur 2026. Lo que es seguro es que, llueva o truene, Bottas ya tiene asegurado el título moral al desplazamiento más duro del fin de semana.

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