Antes de que existiera el Campeonato del Mundo de Fórmula 1 tal y como se conoce hoy, las carreras de monoplazas ya llevaban décadas disputándose en Europa. Lo que cambió en 1950 fue la creación, por parte de la FIA, de un campeonato oficial que uniera un calendario de grandes premios bajo una misma clasificación mundial de pilotos, sentando las bases de lo que se convertiría en la principal competición del automovilismo.

Silverstone, la cuna del Mundial

La primera cita puntuable de la historia del campeonato fue el Gran Premio de Gran Bretaña, disputado en el circuito de Silverstone el 13 de mayo de 1950, en un antiguo aeródromo militar reconvertido en trazado de carreras. Aquella carrera inaugural marcó el inicio oficial de una competición que, siete décadas y media después, sigue disputándose bajo el mismo nombre.

El automovilismo de gran premio llevaba décadas existiendo en Europa antes de 1950, con trazados, escuderías y pilotos que ya gozaban de gran reconocimiento popular. Lo verdaderamente nuevo aquel año no fue la actividad en sí, sino el marco institucional: una clasificación mundial unificada, con un calendario de carreras reconocidas oficialmente por la FIA, que permitía por primera vez proclamar a un piloto campeón del mundo en un sentido formal y no solo por el prestigio acumulado en carreras sueltas.

El dominio absoluto de Alfa Romeo

La temporada de 1950 quedó marcada por la superioridad casi total de los Alfa Romeo 158, conocidos popularmente como "Alfetta". Con pilotos de la talla de Giuseppe Farina, Juan Manuel Fangio y Luigi Fagioli, la escudería italiana se impuso con una autoridad que ningún rival pudo discutir seriamente durante buena parte del campeonato, en lo que constituyó una de las demostraciones de dominio más contundentes de los primeros años del automovilismo de posguerra.

El propio diseño del Alfetta 158 databa de antes de la Segunda Guerra Mundial, lo que da una idea de la continuidad que existía entre el automovilismo de preguerra y aquella primera temporada oficial del Mundial. Para el resto de fabricantes y escuderías, competir contra un coche tan depurado y contra una alineación de pilotos de semejante nivel resultaba, carrera tras carrera, una tarea prácticamente imposible.

La primera temporada del Mundial no tuvo sorpresas de fondo: tuvo a tres pilotos del mismo equipo peleando entre ellos por ser el primer campeón de la historia.

Giuseppe Farina, el primer campeón de la historia

Al término de aquella temporada inaugural, Giuseppe Farina se convirtió en el primer Campeón del Mundo de Fórmula 1, por delante de su compañero de escudería Juan Manuel Fangio, quien construiría en los años siguientes uno de los palmareses más recordados de la categoría. El título de Farina abrió una lista de campeones que, con el paso de las décadas, se convertiría en una de las referencias más citadas del deporte.

Un sistema de puntos muy distinto al actual

El reparto de puntos de aquellos primeros años poco tiene que ver con el actual: se premiaba a los cinco primeros clasificados de cada carrera, con una escala de 8, 6, 4, 3 y 2 puntos, más un punto adicional para quien lograra la vuelta rápida. Además, durante varias de las primeras temporadas del campeonato solo se contabilizaban los mejores resultados de cada piloto a lo largo del año para la clasificación final, un criterio muy distinto al de sumar todos los resultados que se aplica en la actualidad.

Ese sistema, pensado para un calendario mucho más reducido que el actual, obligaba a los pilotos a calcular de forma muy distinta su estrategia de temporada: no bastaba con sumar de forma constante, sino que unas pocas actuaciones sobresalientes podían pesar más que la regularidad. Con los años, el reglamento fue evolucionando hacia el modelo de suma total de puntos que hoy resulta familiar para cualquier aficionado, pero esa transición se hizo de manera gradual a lo largo de varias temporadas.

Un dato curioso de aquel calendario

Durante los primeros años de vida del campeonato, las 500 Millas de Indianápolis formaron parte puntuable del calendario del Mundial de F1, pese a que la inmensa mayoría de los pilotos habituales de la categoría europea no competía en aquella prueba, disputada con reglamento y coches propios del ovalo estadounidense.

Comparado con el calendario extenso y global de las temporadas modernas, aquel primer campeonato de 1950 fue una competición modesta en número de citas, pero su importancia histórica es enorme: estableció el marco —un calendario de grandes premios puntuables bajo una misma clasificación mundial— sobre el que se ha construido, año tras año, toda la historia posterior de la Fórmula 1.

Espacio publicitario
1950 Historia Alfa Romeo
CF1

Redacción Caption F1 Blog

Contenido editorial independiente sobre Fórmula 1: ingeniería, historia y actualidad explicadas con rigor.