McLaren ha dado el golpe de efecto que muchos rumoreaban pero pocos esperaban confirmar tan pronto. El 22 de septiembre de 2026, a solo unos días del Gran Premio de Azerbaiyán, la marca de Woking presentó oficialmente una identidad visual "evolucionada" que afecta por igual a McLaren Racing (el equipo de F1, IndyCar y WEC) y a McLaren Automotive (los superdeportivos de calle). No es un simple retoque cosmético para el coche de este fin de semana: es el cambio de imagen más profundo que ha vivido el escudo papaya desde 1997, cuando nació el icónico Speedmark.

Si en las últimas horas viste circular capturas de un wordmark "McLAREN" todo en mayúsculas con una C subrayada y te preguntaste si te lo habías perdido, no, no es un rumor ni una confusión con la librea nueva del monoplaza: es real, es oficial y viene directamente de la casa matriz.

¿Qué es exactamente lo que cambia?

Lo primero que hay que aclarar, porque se presta a confusión, es el alcance: esto no es un rediseño exclusivo del equipo de Fórmula 1 ni tampoco solo de la marca de autos de calle. McLaren lo ha planteado como una identidad "conectada" que abarca todo el grupo: McLaren Racing (F1, IndyCar, WEC) y McLaren Automotive comparten desde ahora el mismo lenguaje visual.

El elemento central del cambio es un nuevo wordmark, es decir, la forma en que se escribe la palabra "McLaren". El nuevo logotipo está inspirado en el letrero que colgaba sobre la estación de servicio familiar de los McLaren en el barrio de Remuera, en Auckland, Nueva Zelanda, propiedad de Les y Ruth McLaren, los padres de Bruce. Fue justo en ese taller donde un joven Bruce McLaren construyó el coche con el que lograría su primera victoria en competición.

A nivel de diseño, los cambios son varios: una tipografía propia llamada McLaren Sans, con todas las letras en mayúscula (a diferencia del logo mixto que se usaba hasta ahora), y un detalle que ya se ha convertido en el más comentado: una línea horizontal bajo la letra "C", un guiño directo a la firma original de la familia. La paleta de colores también se amplía. El papaya, seña de identidad de la marca, se mantiene intacto, pero ahora convive con tonos como Ember (un naranja rojizo), Midnight (azul oscuro), negro, antracita, Colnbrook (plateado) y Mist (blanco roto), todos extraídos de una misma fotografía histórica de Bruce McLaren sentado sobre el neumático de su monoplaza.

Eso sí, dos símbolos que forman parte del ADN de la marca sobreviven al cambio: el Speedmark, la marca de velocidad que McLaren introdujo en 1997 y que sigue ocupando un lugar central, y el Speedy Kiwi, el pequeño kiwi que rinde homenaje a las raíces neozelandesas de Bruce McLaren y que se mantiene ligado a los subsellos de carreras y golf de la marca.

"Esta evolución de nuestra identidad visual captura ese espíritu. Marca el comienzo de un nuevo capítulo para McLaren, dando una expresión física a la ambición, la creatividad y el impulso hacia adelante que está dando forma a nuestro futuro." — David Woodhouse, Chief Creative Officer de McLaren Automotive

Por parte del lado deportivo, Lou McEwen, directora de Marketing de McLaren Racing, fue igual de directa sobre el equilibrio entre pasado y futuro que busca el nuevo diseño: "Esta identidad evolucionada conecta perfectamente ese orgulloso legado con nuestra ambición de futuro. Celebra los símbolos y las historias que nuestros aficionados, socios y compañeros de equipo ya conocen y aman, mientras nos da una expresión más conectada de hacia dónde nos dirigimos. Se siente inconfundiblemente McLaren."

¿Por qué ahora?

El momento elegido no es casual y McLaren lo enmarca dentro de una narrativa que lleva construyendo desde hace meses. 2026 ha sido un año cargado de hitos para la marca: el equipo de F1 celebró su Gran Premio número 1.000, McLaren anunció su proyecto de Hypercar para competir en el WEC con la mirada puesta en la Triple Corona, y en el terreno de calle se presentó el McL 6GT, el primer modelo que ya luce esta nueva identidad, revelado el mes pasado durante la Monterey Car Week. A eso se suma la confirmación de una inversión de 500 millones de libras para ampliar la capacidad de fabricación e ingeniería de McLaren Automotive en el Reino Unido, incluyendo un futuro SUV de altas prestaciones que ampliará la gama más allá de los deportivos de dos plazas.

En otras palabras: no es un cambio aislado de logo por moda, sino la puntada final de una reestructuración de marca que McLaren lleva meses cocinando en paralelo a su crecimiento como grupo, entre nuevos modelos, nuevas categorías de competición y una base de aficionados que la marca quiere fidelizar con más "personalización" y "experiencias", en palabras de la propia compañía.

Del taller de Remuera al Speedmark: así ha evolucionado el logo de McLaren

¿Y qué dicen los aficionados?

Como suele pasar con cualquier cambio de logo en el deporte motor, la reacción de la afición ha sido mixta. Mientras una parte de la comunidad ha elogiado el guiño histórico a Bruce McLaren y su historia familiar, otra se ha mostrado más escéptica con el resultado final, con comentarios en redes sociales que califican el nuevo wordmark de "demasiado minimalista" o incluso lo comparan con la estética de una firma de moda de lujo antes que con una escudería de carreras. Es un debate habitual cuando una marca centenaria (o casi) toca uno de sus símbolos más reconocibles, y probablemente seguirá dando de qué hablar en Bakú y en las siguientes citas del calendario.

Lo que sí queda claro es que McLaren no ha tocado el corazón de su identidad: el papaya sigue siendo papaya, el Speedmark sigue ahí y Bruce McLaren sigue siendo el centro de la narrativa de marca, 56 años después de su muerte. Lo que cambia es el envoltorio, no el espíritu, según el propio McLaren defiende en su comunicado.

McLaren Logo Rebranding Bruce McLaren
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Redacción Caption F1 Blog

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