Checo Pérez volvió a quedarse a mitad de carrera. En el estreno absoluto del Gran Premio de España en el circuito urbano de Madrid, conocido como Madring, el tapatío tuvo el mejor arranque de su fin de semana con Cadillac... para terminar, otra vez, parado a un costado de la pista. Fue el quinto abandono del mexicano en lo que va de la temporada 2026, y el motivo, según confirmó la propia escudería estadounidense, estuvo relacionado con un problema en el sistema de refrigeración de su MAC-26.
Aquí te contamos, con la cronología completa y las declaraciones oficiales, exactamente qué le pasó a Checo Pérez este domingo en Madrid.
Un arranque prometedor que terminó en desilusión
Pérez había tenido un viernes y sábado sólidos para los estándares que ha marcado Cadillac en su primer año en la Fórmula 1. Una sanción a Carlos Sainz —por entorpecer a su compañero Valtteri Bottas en la Q1— le permitió a Checo largar desde la posición 18, su segunda mejor posición de salida en toda la temporada, solo detrás de Italia.
En la largada, el mexicano ganó terreno de inmediato: rebasó a Yuki Tsunoda y a Fernando Alonso para colocarse decimosexto. Cadillac había optado por sacarlo con neumático medio, una apuesta de estrategia que le dio ritmo extra en las primeras vueltas frente a los rivales que salieron con el compuesto duro, entre ellos el propio Tsunoda, quien llegó a acercarse hasta una décima de distancia sin poder concretar el rebase.
Cuando Lewis Hamilton se retiró en la vuelta 6 por una falla de frenos en su Ferrari, Checo escaló hasta la posición 15, sosteniendo después un duelo cerrado rueda a rueda con Alex Albon que mantuvo entretenido al Madring durante varias vueltas. Para los estándares de una temporada marcada por la irregularidad, era de lo mejor que se le había visto hacer al mexicano en 2026.
El primer punto de quiebre llegó con el Virtual Safety Car provocado por el choque de Lance Stroll en la vuelta 12. Varios equipos, Cadillac incluido, aprovecharon para entrar a pits, pero la parada del mexicano fue lenta y lo devolvió a pista en la posición 18, prácticamente donde había arrancado. A partir de ahí, Checo optó por un stint largo buscando recuperar terreno cuando sus rivales pasaran por pits, pero el auto ya no respondía igual.
La falla: pérdida de potencia y problema de refrigeración
Fue alrededor de la vuelta 25 cuando Pérez empezó a reportar por radio una pérdida progresiva de potencia. El equipo le pidió mantenerse en pista mientras monitoreaban el problema, con la esperanza de que se tratara de algo pasajero. No fue así: la potencia nunca regresó del todo y Fernando Alonso, que rodaba cerca, aprovechó para rebasarlo.
Un giro antes de su retiro definitivo, Checo estuvo cerca de irse de largo en una de las curvas del trazado madrileño, señal de que el auto ya no se comportaba con normalidad. Poco después, Cadillac le indicó por radio que entrara a boxes para retirar la unidad. Los resultados oficiales de la FIA marcan la vuelta 31 como el último giro completado por el mexicano, aunque la instrucción de retiro y la entrada final a pits se produjeron ya sobre las vueltas 33-34 de las 57 programadas, según coincidieron distintos medios que seguían la transmisión.
Sobre la causa exacta hubo algo de confusión en vivo: durante buena parte de la carrera se especuló con un problema de frenos —el mismo mal que sacó a Hamilton y a Stroll en un circuito especialmente exigente con ese componente— e incluso se habló de una falla de la unidad de potencia Ferrari que monta el Cadillac. Sin embargo, la escudería aclaró de manera oficial que el origen fue un problema en el sistema de refrigeración del monoplaza, lo que derivó en la pérdida de potencia que Checo venía reportando. Formula1.com, por su parte, describió el problema como una "sospecha de falla en el sistema de agua" (water system), en la misma línea que el resto de las fuentes.
"SP11 abandona la carrera y se retira. Actualizaciones a continuación." — Cadillac F1 Team, comunicado oficial por radio y redes sociales tras el retiro de Sergio Pérez
Así fue la carrera de Checo, minuto a minuto
| Vuelta | Qué pasó |
|---|---|
| 1 | Sale P18 y rebasa a Tsunoda y Alonso para colocarse P16 |
| 6 | Escala a P15 tras el retiro de Hamilton (frenos, Ferrari) |
| 12 | VSC por el choque de Stroll; Cadillac le hace una parada lenta y cae a P18 |
| ~25 | Empieza a reportar pérdida de potencia por radio |
| 31 | Última vuelta computada en la clasificación oficial de la FIA |
| 33-34 | Cadillac le ordena entrar a pits; abandono definitivo por falla de refrigeración |
Quinto abandono del año y un campeonato de constructores que no despega
Con este retiro en Madrid, Checo Pérez llegó a cinco abandonos en la temporada 2026, sumándose a los de Canadá, Austria, Bélgica y Hungría. Es, de hecho, uno menos que los que ha sufrido su compañero Valtteri Bottas, lo que confirma que la falta de fiabilidad ha sido el gran verdugo de Cadillac en su primer año como escudería de la Fórmula 1.
El dato dolerá más en el kilometraje largo: Cadillac llega a este punto de la temporada —la carrera 14 de 24— todavía sin sumar un solo punto en el Campeonato de Constructores, en el último lugar de la tabla, por detrás incluso de Aston Martin. Para un proyecto que llegó a la parrilla con la ambición de crecer con Andretti y el respaldo de General Motors, la ecuación es clara: el chasis ha mostrado chispazos de competitividad —como el propio ritmo que mostró Checo este fin de semana antes de la falla—, pero la fiabilidad de la unidad de potencia Ferrari integrada en el MAC-26 sigue siendo un obstáculo que les cuesta caro carrera tras carrera.
Para Checo, la lectura es agridulce. El ritmo mostrado en Madring, unido al que ya había insinuado en otras citas del calendario, sugiere que el piloto mexicano no ha perdido el paso pese a las dificultades del proyecto; lo que falta es que el auto le aguante las 57 vueltas completas de una carrera. No es un tema menor de cara al futuro: apenas unas semanas atrás, el propio Pérez había dejado claro en entrevistas que su intención es quedarse en el proyecto de Cadillac a largo plazo, incluso hablando de firmar por tres años más pese al arranque cuesta arriba del equipo. Ese compromiso se pone a prueba cada domingo que el auto no llega a la bandera a cuadros.
Su cita de revancha llega pronto: el Gran Premio de Azerbaiyán, el 26 de septiembre, en un trazado callejero de Bakú donde Checo tiene dos victorias en su palmarés y donde, junto con Max Verstappen, es uno de los pilotos con mejor historial de la parrilla actual. Si Cadillac logra resolver a tiempo los problemas de refrigeración que le han costado ya cinco carreras completas a su piloto mexicano, Bakú podría ser el primer fin de semana del año en el que el ritmo de Checo por fin se traduzca en un resultado completo. Si no, será una nueva oportunidad desperdiciada en una temporada que, para la enorme base de aficionados del mexicano, se ha sentido más larga y más frustrante de lo habitual.

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