Hungaroring tiene memoria, y Max Verstappen se la refrescó a Lewis Hamilton en la vuelta 16 del Gran Premio de Hungría 2026. Dos años después de clavarse por dentro en la curva 1 y llevarse por delante a Hamilton en un intento fallido que terminó con su Red Bull volando por los aires, el neerlandés repitió exactamente el mismo movimiento en el mismo trazado. Esta vez no hubo contacto, no hubo comisarios, no hubo drama: solo un frenazo al límite, una trazada perfecta y el Ferrari número 44 mirando por el retrovisor.

El adelantamiento no salió de la nada. Verstappen había arrancado la carrera en la P4 de la parrilla, justo por delante de Hamilton, que partía quinto. En la primera vuelta el Red Bull se puso por delante de los dos Ferrari, aunque no sin roce: Verstappen y Hamilton se tocaron las ruedas en la curva 3 y volvieron a rozarse en la curva 5, cuando el británico probó por fuera para recuperar la posición. Nada de eso generó investigación de los comisarios; ambos pilotos siguieron de largo y la carrera continuó su curso con Verstappen instalado en la lucha por el podio.

Qué es exactamente un "divebomb" y por qué es tan arriesgado

En la jerga del paddock, un divebomb —literalmente, "bombardeo en picado"— es el adelantamiento más al límite que existe en la Fórmula 1: frenar deliberadamente más tarde que el rival, aprovechando que quien va por dentro solo necesita alcanzar el punto de giro para tener prioridad, aunque eso signifique jugársela con el bloqueo de neumáticos, salirse de pista o, directamente, el contacto. Es una maniobra de alto riesgo y alta recompensa, más habitual en las primeras vueltas que a mitad de carrera, precisamente porque exige comprometerse antes de saber con certeza si el coche va a frenar a tiempo. Verstappen la ha hecho suya a lo largo de su carrera, para bien y para mal, y la curva 1 del Hungaroring —una frenada larga al final de la recta principal, con mucho espacio de escape pero también mucho margen para el error— es uno de los escenarios favoritos para intentarla.

La vuelta 16 y el regreso del fantasma de 2024

El verdadero punto de inflexión llegó en la primera tanda de paradas. Hamilton entró a boxes antes que Verstappen, ejecutó un undercut limpio y salió de pits por delante del Red Bull, colocándose tercero. Red Bull respondió una vuelta después, pero Verstappen reapareció en pista marginalmente por detrás del Ferrari. Sabía que si no actuaba de inmediato, esa posición se le iba a escapar durante el resto de la tanda de neumáticos.

Toma de la señal de televisión de F1 mostrando el momento del adelantamiento entre el Red Bull de Verstappen y el Ferrari de Hamilton en la curva 1 del Hungaroring

Así que, en cuanto ambos coches superaron a Liam Lawson al final de la recta principal, Verstappen se lanzó por el interior de Hamilton en la curva 1 con un frenazo tardío, calculado al milímetro. Entrada limpia, trazada limpia, salida limpia: posición recuperada sin necesidad de que los comisarios revisaran nada. El contraste con 2024 no podía ser mayor. Aquella vez, en la misma curva y en plena pelea por el tercer puesto, Verstappen se había pasado de frenada, bloqueó las dos ruedas delanteras, tocó el Mercedes de Hamilton y mandó su Red Bull a volar por los aires. Los comisarios lo calificaron entonces como incidente de carrera, pero quedó como una maniobra manchada, la típica que un piloto quiere borrar de la memoria colectiva. Esta vez, limpia de principio a fin, quedó como el adelantamiento de la tarde en Budapest.

Max Verstappen liderando a Lewis Hamilton en pista durante el GP de Hungría 2026, vista desde atrás en una curva del Hungaroring

Por radio, el propio Verstappen dejó constancia de la tensión del momento incluso después de completar el pase. Primero, molesto por haber sido superado en la parada: "¿Qué sentido tiene esto? ¿Por qué no nos quedamos fuera? Dios mío...". Segundos después de recuperar la posición, su ingeniero GianPiero Lambiase lo felicitó por radio: "¡Eso ha sido especial!". Verstappen, sin embargo, no se quedó callado sobre cómo había defendido Hamilton en el intercambio: "No quiero quejarme, pero eso ha sido otra vez moverse bajo frenada. Es una acción bonita, pero no está bien". Un matiz que no cambió el resultado en pista, pero que retrata lo ajustado del duelo y lo poco que se regalan estos dos pilotos, algo que ya es marca de la casa desde su pelea por el título de 2021.

Verstappen explica el porqué del lanzamiento

Max Verstappen con gorra de Oracle Red Bull Racing hablando ante un micrófono en declaraciones tras el GP de Hungría 2026

En la sala de prensa, ya con el casco fuera, Verstappen fue directo sobre lo que le pasó por la cabeza en esa fracción de segundo antes de la curva 1. Sabía que era su única bala y que, si dudaba, la ventana se cerraría para el resto de la tanda de neumáticos.

"Sabía que esa era mi única oportunidad, porque tampoco íbamos mal de ritmo. Así que cuando vi que se abría el hueco, fui a por ello y, sí, fue una buena maniobra. Frenamos bien, eso ayudó, pero todo estuvo bajo control en todo momento."

La frase resume el criterio con el que Red Bull ha entrenado a Verstappen para este tipo de lances: si la oportunidad no se toma en el acto, no vuelve a aparecer. "Vi la oportunidad como la única que iba a tener y fui a por ella", repitió ante los medios acreditados, incluidos RacingNews365 y PlanetF1, remarcando que la confianza en la frenada del RB22 fue la que le permitió comprometerse tan tarde sin bloquear las ruedas, algo que sí le había fallado en 2024. Fuentes del equipo apuntan que ese fue precisamente el punto de trabajo tras el incidente de hace dos años: llegar al límite del bloqueo sin cruzar la línea.

Hamilton: del "no lo vi venir" al enfado con la sanción

Del otro lado del cockpit, Hamilton admitió que el ataque lo pilló completamente desprevenido. Por radio, en un mensaje que no se emitió en la señal internacional pero que salió a la luz después de la carrera, el heptacampeón reconoció sin rodeos: "Uf, no lo vi venir, chicos". Tres vueltas más tarde, todavía detrás del Red Bull, hizo una lectura técnica de la situación —"no tiene potencia en las rectas"— antes de disculparse con su equipo por haber perdido la posición: "Perdón por perder esa posición, tío".

Ferrari de Lewis Hamilton en solitario tomando una curva del Hungaroring con pianos rojo, blanco y verde durante el GP de Hungría 2026

Hamilton no se rindió. En su tercer y último stint, con neumáticos más frescos, encontró el ritmo para devolverle el adelantamiento a Verstappen y recuperar la tercera plaza. Fue, de hecho, el otro gran momento de la remontada británica en Budapest, y la prueba de que el pulso entre ambos no había terminado con el divebomb de la vuelta 16. El problema llegó después, y no tuvo nada que ver con Verstappen: bajo el Virtual Safety Car provocado por la avería de caja de cambios de Oscar Piastri en la vuelta 56, Hamilton entró a boxes para su tercera parada y superó el límite de velocidad de pit lane por apenas 0,1 km/h. Ferrari explicó que pulsó el limitador una fracción de segundo demasiado pronto. La sanción de cinco segundos que le impusieron los comisarios le costó la posición frente a su propio compañero, Charles Leclerc.

Preguntado por los periodistas después de la carrera sobre el roce con Verstappen en las primeras vueltas, Hamilton optó por no hacer comentarios. Un silencio que contrasta con la locuacidad de Verstappen al detallar su propia maniobra, y que alimentó aún más el interés en torno a un duelo que ya llevaba dos años cociéndose desde aquel choque de 2024.

Así quedaron las posiciones

El resultado final refleja hasta qué punto ese ida y vuelta en la curva 1 terminó siendo secundario frente a la sanción de boxes, aunque sin el adelantamiento inicial de Verstappen la historia de la tarde húngara habría sido distinta. Así se movieron ambos pilotos entre la parrilla y la bandera de cuadros:

PilotoParrillaPosición tras vuelta 16Clasificación finalDiferencia con el ganador
Max VerstappenP4P3 (adelanta a Hamilton)P2+15.080 s
Lewis HamiltonP5P4 (superado por Verstappen)P5+24.540 s

Verstappen selló el podio por detrás de Lando Norris, ganador de la carrera desde la pole, y de Kimi Antonelli, tercero. Hamilton, que llegó a rodar cuarto sobre la pista tras su propia remontada, terminó clasificado quinto una vez aplicada la penalización, por detrás de Leclerc. El propio Verstappen resumió su tarde en Budapest como una carrera de "supervivencia", en la que ese lanzamiento de la vuelta 16 terminó siendo la jugada que le devolvió, por fin, la revancha que se le había negado en 2024.

Más allá del resultado, lo que queda de Hungría es la imagen de dos pilotos que, pese a la rivalidad de ruedas y a los roces de las primeras vueltas, se buscaron cara a cara al final de la carrera para hablar de lo ocurrido, cascos en mano, en el paddock. Una escena que resume bien cómo se las gastan estos dos cuando el semáforo se apaga: al límite, sin concesiones, pero sin perder el respeto mutuo en cuanto se detiene el crono. Con Hamilton todavía persiguiendo su primera gran alegría con Ferrari y Verstappen aferrado a la segunda plaza del Mundial, este tipo de duelos rueda a rueda promete repetirse antes de que termine la temporada 2026.

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Redacción Caption F1 Blog

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