La despedida de Zandvoort al Mundial de F1 empezó con lluvia, neumáticos de intermedios y un Kimi Antonelli que, una vez más, recordó por qué manda en la clasificación de pilotos. En la única tanda de Práctica Libre de este fin de semana de sprint, el italiano de Mercedes marcó 1:12.949 y se quedó como el único piloto capaz de bajar del minuto y trece en un Zandvoort que amaneció mojado y terminó completamente seco antes de que se apagara el semáforo.
Fue una hora de esas que cambian de cara cada cinco minutos. Con el asfalto húmedo por la lluvia caída antes de la sesión, casi todo el pelotón salió de intermedios, pero la pista secaba tan rápido que apenas hicieron falta un par de vueltas para que empezara la migración hacia los slicks. Nico Hülkenberg lo resumió sin rodeos por radio nada más salir: "Creo que son los slicks". No se equivocaba.
Antonelli, intocable pese al susto en la curva 10
Oscar Piastri fue el primero en probar mixtos con neumático medio y firmó un 1:23.311, más de dos segundos más rápido que la referencia que tenía Lewis Hamilton en intermedios. Fue solo el aperitivo. En cuanto la pista terminó de secar, los tiempos se desplomaron vuelta tras vuelta: Hamilton, George Russell y Charles Leclerc se turnaron la punta antes de que Antonelli empezara a encadenar vueltas de 1:18, 1:16 y 1:15 para tomar el mando.
A mitad de sesión, el propio líder del Mundial protagonizó el susto más comentado de la hora: un trompo completo de 360 grados en la curva 10 que, por suerte para Mercedes, no le costó ni un roce con el muro de neumáticos. "No sé muy bien qué ha pasado ahí", reconoció el italiano por radio, sin perder la sonrisa. El susto no le pasó factura: con la sesión ya en su tramo final y todo el mundo montando blandos, Antonelli respondió al 1:13.105 de Lando Norris con un 1:12.949 que nadie pudo mejorar, ni siquiera el propio Norris en su último intento.
Detrás del de Mercedes, Norris terminó a solo 121 milésimas, con Russell tercero a apenas 4 milésimas del piloto de McLaren (+0.125) tras un golpe de autoridad de su compañero en los minutos finales. Hamilton fue cuarto con Ferrari, a tres décimas del mejor tiempo, y Leclerc completó un top 5 en el que Mercedes, McLaren y Ferrari se repartieron directamente las seis primeras plazas, dejando claro que en Zandvoort la pelea por la pole de la Sprint Qualifying de esta misma tarde promete ser un pañuelo.

Lawson, cómodo desde el primer minuto en el Red Bull
Si había un nombre propio marcado en rojo en el cronograma de hoy, ese era el de Liam Lawson. El neozelandés saltó al RB22 con apenas un día de simulador de preparación después de que Isack Hadjar se lesionara la muñeca esta semana, y la sensación general en el paddock, respaldada por RacingNews365 y Motorsport.com, fue la misma: se instaló en el coche de Verstappen con una naturalidad que no tenía la última vez que vistió los colores de Red Bull, en su complicado paso de dos carreras a comienzos de 2025.
Lawson firmó un 1:14.861, decimocuarto tiempo a 1.912 de Antonelli, con ritmo consistente durante buena parte de la hora. El dato en frío no impresiona demasiado, pero el contexto sí: es un piloto que ayer no sabía que hoy correría con Red Bull, subido a un coche que apenas conoce, y aun así terminó la sesión más rápido que su nuevo compañero de garaje, nada menos que Max Verstappen.
"Definitivamente sí. Intentaremos solucionarlo de cara a la clasificación, pero hoy tuvimos claramente el potencial de estar ahí arriba, así que da rabia" — Liam Lawson, sobre si su primer día de vuelta en Red Bull es un buen presagio para el resto del fin de semana.
Esa frase, pronunciada horas más tarde tras la clasificación al sprint, resume bien el tono del día: sensaciones sólidas desde la primera vuelta libre de esta mañana, ganas de más y la sensación de que el neozelandés no está simplemente "cubriendo el expediente" por una lesión ajena. "Ha sido un día interesante. Normalmente vas mejorando en la clasificación, y nosotros empezamos la SQ1 bastante fuerte, pero luego no dimos el mismo paso que todo el mundo", explicó también Lawson, dejando claro que la FP1 fue la base sobre la que se construyó una tarde con más luces que sombras.
Tsunoda regresa a Racing Bulls y se siente "como un novato"
En el otro extremo del intercambio de asientos, Yuki Tsunoda volvió a subirse a un Fórmula 1 tras pasar buena parte de la primera mitad de la temporada en el banquillo. El japonés, que recibió la llamada de Racing Bulls mientras estaba de vacaciones en la playa con amigos, ocupó el asiento que deja libre Lawson y cerró la FP1 en la decimoséptima posición, con un 1:15.110, a 2.161 del mejor tiempo de Antonelli.
Tsunoda no escondió que el regreso fue exigente. "Todo se siente como si fuera un novato", admitió el piloto tras completar su primera jornada de rodaje con el monoplaza de la generación 2026, un coche que nunca había pilotado en un fin de semana de carrera y que le obligó a reajustarse a diferencias notables en la presión de frenada y en el equilibrio en curvas rápidas. Aun así, el propio Tsunoda había dejado claro en la previa cuál era su estado de ánimo antes de subirse al coche: "Desde que empezó la temporada he estado deseando meterme en el coche y competir con los demás pilotos", señaló, consciente de que un fin de semana sólido en Zandvoort puede pesar en la conversación sobre su futuro en la parrilla de 2027, aunque él mismo reconoce que "eso no está en mi control".
Verstappen, contra las cuerdas en su última cita como local
El contraste con el otro lado del garaje de Red Bull no pudo ser mayor. Un día después de confirmar su renovación con el equipo de Milton Keynes hasta 2030, Max Verstappen vivió una FP1 para el olvido en la que, probablemente, era su última Práctica Libre 1 en Zandvoort como piloto de casa antes de que el circuito diga adiós al calendario de Fórmula 1. El neerlandés firmó apenas el undécimo tiempo, a 1.376 de Antonelli, lastrado por los mismos problemas que le han perseguido buena parte del año: reducciones de marcha erráticas y un desequilibrio de sobreviraje que, en sus propias palabras, estuvieron a punto de mandarlo contra el muro en la última curva.
"Casi acabo en el muro por eso, es ridículo", se quejó Verstappen por radio, en referencia a las reducciones de marcha del RB22, un problema que Red Bull arrastra desde hace meses y que el propio piloto ha señalado como especialmente sensible para el equilibrio del coche y el desgaste de los neumáticos. Verse superado por un compañero de equipo improvisado, con apenas horas de preparación, no es precisamente el mejor telón de fondo para la carrera de despedida de Zandvoort del cuatro veces campeón del mundo, aunque con el título ya prácticamente decidido en la clasificación de pilotos, el neerlandés puede permitirse mirar este fin de semana con algo más de perspectiva que en años anteriores.
Una sesión sin sustos graves, con Sainz, Hamilton y Alonso rozando la grava
Más allá de los tiempos, la FP1 de Zandvoort se saldó sin banderas rojas ni incidentes de calado. Hubo, eso sí, varios pilotos que se fueron largos y sacaron grava a la pista, entre ellos Carlos Sainz, el propio Verstappen y Hamilton, en una sesión que en líneas generales se desarrolló con tranquilidad para tratarse de un trazado tan exigente y estrecho como el neerlandés. Fernando Alonso, por su parte, arrastró más problemas de los deportivos: Aston Martin confirmó un contratiempo técnico en su coche que complicó su tanda, dejándolo decimosegundo y con trabajo pendiente antes de la Sprint Qualifying.
Con el resultado de esta FP1 como única referencia antes de que la parrilla se juegue la pole de la sprint esta misma tarde a las 16:30 hora local, el mensaje que deja Zandvoort es claro: Mercedes llega lanzado tras el parón de verano, McLaren y Ferrari están a la caza y Red Bull, con su alineación de urgencia, se debate entre la ilusión que genera Lawson y la incomodidad de ver a su piloto de referencia luchando por entender su propio coche en la que puede ser su despedida como local en el Gran Premio de los Países Bajos.
La cita continúa esta tarde con la Sprint Qualifying, que definirá la parrilla de salida para la carrera al sprint del sábado, mientras el paddock sigue digiriendo dos de las noticias más comentadas de la semana en Zandvoort: la lesión de muñeca de Isack Hadjar que abrió la puerta al regreso de Lawson, y la renovación de Verstappen con Red Bull hasta 2030, que llega justo cuando el neerlandés más necesita recuperar la confianza en su coche.

Cargando comentarios…