Isack Hadjar se rompió la muñeca golpeando un saco de boxeo. Así de sencillo, y así de absurdo si se piensa que ese gesto —parte de su rutina de descanso veraniego, algo que llevaba haciendo con normalidad desde hace tiempo— le ha costado el Gran Premio de Holanda. Red Bull confirmó este miércoles que el francés no estará en Zandvoort, que Liam Lawson sube desde Racing Bulls para ocupar su asiento junto a Max Verstappen, y que Yuki Tsunoda —que hace apenas dos días estaba tumbado en una playa griega sin pensar en absoluto en volver a un cockpit este año— completará el cuadro como sustituto de Lawson en el equipo hermano.

La noticia llegó justo cuando la Fórmula 1 salía del parón veraniego, en la peor semana posible para reorganizar una alineación: apenas 48 horas antes del inicio de un fin de semana de Sprint, con Verstappen corriendo en casa y con Red Bull tratando de ordenar, al mismo tiempo, la renovación de su piloto estrella hasta 2030. Entre ese anuncio y el lío de la muñeca de Hadjar, el box de Milton Keynes ha tenido una semana que quita el aliento.

Un saco de boxeo, una fractura y un comunicado escueto

Según información de Sky Sports News, la lesión se produjo durante ejercicios de boxeo con un saco de arena, parte de la preparación física que Hadjar suele intercalar con su entrenamiento habitual en el parón de verano. La fuente británica sostiene que se trata de una fractura en la muñeca, aunque el propio Red Bull ha preferido no dramatizar el diagnóstico en público.

El comunicado oficial del equipo, publicado el miércoles, fue breve y directo: "Oracle Red Bull Racing driver Isack Hadjar has sustained a wrist injury during the summer shutdown that will prevent him from racing at the 2026 Dutch Grand Prix. We will be welcoming back Liam Lawson who will replace him in the RB22 this weekend. The team wishes Isack a speedy recovery and thanks Liam for stepping in on short notice." Racing Bulls, por su parte, confirmó el mismo día que Tsunoda ocuparía el hueco de Lawson junto al debutante Arvid Lindblad.

Laurent Mekies, jefe de equipo de Red Bull, restó gravedad al cuadro médico cuando habló con la prensa el jueves en el propio circuito. "Isack está bien. Sufrió una lesión menor durante el parón mientras entrenaba. Va a llegar mañana [viernes] al circuito", explicó. "No tenemos ningún motivo para correr riesgos con él. Ha hecho un inicio de temporada fantástico, cada vez más fuerte cada vez que ha sacado el coche del box, sesión tras sesión, fin de semana tras fin de semana. No vamos a asumir ningún riesgo, dejamos que se recupere este fin de semana y esperamos tenerlo de vuelta en el coche muy, muy pronto."

"No tenemos ningún motivo para correr riesgos con él. Dejamos que se recupere este fin de semana y esperamos tenerlo de vuelta en el coche muy, muy pronto." — Laurent Mekies, jefe de equipo de Red Bull

El propio periodista de Sky Sports, Craig Slater, apuntó después que Hadjar mantiene la esperanza de estar disponible ya para el Gran Premio de Italia, en Monza, el fin de semana del 4 al 6 de septiembre, aunque el equipo se ha cuidado mucho de no lanzar predicciones públicas sobre plazos. No hay, de momento, indicios de que vaya a necesitar cirugía, lo que sí le ocurrió a Daniel Ricciardo cuando se fracturó la mano en un accidente en la propia Zandvoort en 2023: aquella operación lo dejó fuera cinco carreras. La coincidencia con el circuito holandés, en ese sentido, resulta casi inevitable.

Hadjar llega a este parón en un buen momento deportivo. Con 11 de las 23 citas del calendario disputadas, el francés de 21 años ocupa la octava posición del campeonato de pilotos, a 41 puntos de Verstappen —sexto—, tras encadenar siete carreras seguidas puntuando. Su primera temporada como titular en el equipo grande, después de un año de novato notable en Racing Bulls, venía consolidándose carrera a carrera, y en el paddock se da por hecho que seguirá siendo compañero de Verstappen en 2027.

Lawson, de vuelta al lugar donde debutó

Para Liam Lawson, este ascenso de urgencia tiene un componente casi circular. Fue precisamente en Zandvoort, en 2023, donde debutó en Fórmula 1 sustituyendo a Ricciardo tras la lesión de muñeca de este en los libres. Tres años después, vuelve al mismo trazado para sustituir a otro compañero con la muñeca rota, esta vez vistiendo de nuevo el mono de Red Bull.

El neozelandés se enteró de la noticia nada más aterrizar de sus vacaciones. "Acababa de aterrizar el lunes tras el parón, estando de vacaciones. Recibí una llamada, literalmente no había ni bajado del avión, y estaba hablando con Alan Permane, y básicamente me lo comunicaron", contó Lawson el jueves en la jornada de medios de Zandvoort. "La semana cambió rápidamente de lo que iba a ser a convertirse en preparación para Red Bull."

No es la primera vez que Lawson viste el overol de la escudería principal, y esa historia reciente pesa. A comienzos de 2025 fue promovido para sustituir a Sergio Pérez junto a Verstappen, y el experimento duró apenas dos carreras: el equipo lo devolvió a Racing Bulls en un intercambio directo con Tsunoda, en una de las decisiones más comentadas —y más criticadas— de la operación deportiva de Red Bull en los últimos años. Desde entonces, Lawson reconstruyó su reputación en el equipo hermano hasta convertirse en el "mejor del resto" del pelotón intermedio.

Preguntado por si esta vuelta se siente como una revancha, el propio Lawson lo desactivó sin rodeos: "Sinceramente, siento que fue hace mucho tiempo y las circunstancias son muy distintas ahora, con solo una semana de por medio. No lo he mirado de esa manera. Para mí, hemos tenido un año muy bueno hasta ahora, y estoy agradecido de haber sido elegido para algo así." Sobre lo que le espera este fin de semana, fue más cauto que triunfalista: "Va a ser un fin de semana muy exigente, sin duda. Es un fin de semana de Sprint, así que va a ser un proceso de aprendizaje rápido mañana." Y añadió, sobre el hecho de estrenar un coche que no ha probado en 2026: "Va a ser complicado, obviamente hay diferencias entre los coches, pero voy a intentar aprender todo lo que pueda lo más rápido posible."

Mekies, por su parte, no escatimó elogios hacia el neozelandés al justificar la decisión: "Ha estado haciendo un trabajo muy bueno en la primera parte de la temporada, conoce muy bien esta generación de coches, y es el encaje perfecto." Y fue más allá al valorar su reconstrucción tras el batacazo de 2025: "Fueron dos primeras carreras muy difíciles para él con el equipo. Estoy seguro de que no fue el final que merecía. Si miramos cómo ha conseguido reconstruirse desde ahí, y el nivel de rendimiento que ha mostrado desde entonces, de forma consistente, creo que se ha ganado muy merecidamente esta oportunidad."

Tsunoda, de una playa griega a Zandvoort en 48 horas

La anécdota que mejor resume lo repentino de este cambio de alineación es la de Yuki Tsunoda. El japonés, relegado a piloto reserva de ambos equipos desde que perdió su plaza fija a finales de 2025, estaba de vacaciones en Grecia cuando le llegó la llamada que lo devolvía a un cockpit de Fórmula 1.

"Estaba con mi manager y con algunos amigos en Grecia, pasando tiempo juntos. Estaba en la playa. En ese momento recibí una llamada de mis representantes estando en la playa, bastante relajado y mirando el mar", relató Tsunoda en la jornada de medios de Zandvoort. "De repente me llamaron y me dijeron: 'vale, tienes que irte al Reino Unido'. O sea, llevaba en Grecia solo 24 horas y ya me estaban pidiendo que me fuera a Reino Unido."

Según su propio relato, la llamada definitiva llegó el martes, apenas dos días antes de que empezara la actividad en pista. "Cuando escuché la noticia, estaba medio emocionado, medio con dudas, porque cualquier cosa puede pasar, pero también estaba súper emocionado", explicó. "Desde que empezó la temporada he estado deseando estar en el coche y competir con los pilotos. Creo que este momento simplemente lo voy a disfrutar, y evidentemente voy a dar el cien por cien de mi rendimiento."

El propio Tsunoda reconoció que apenas ha tenido tiempo material de prepararse: no ha probado un monoplaza de la generación 2026 ni siquiera en pruebas privadas, y ha tenido que apoyarse en un par de sesiones de TPC exprés antes de subirse al coche en condiciones de competición. Aun así, insistió en que se siente físicamente listo.

Antes de que se hiciera oficial, Tsunoda y Hadjar —que fueron brevemente compañeros en Racing Bulls antes de la reestructuración de la pasada temporada— intercambiaron mensajes en redes sociales que retratan bien la relación entre ambos. "Feliz de volver a ponerme al volante este fin de semana y ayudar al equipo. Le deseo a @isackhadjar una pronta recuperación", escribió Tsunoda en Instagram tras el anuncio oficial. Hadjar respondió con un mensaje tan corto como elocuente: "Que te diviertas, hermano."

Para Tsunoda, Zandvoort es también una cuestión de supervivencia deportiva. Con más de cien Grandes Premios de experiencia, sabe que las vacantes de cara a 2027 se están cerrando con rapidez —esta misma semana Williams confirmó la renovación de Alex Albon y Carlos Sainz cerró su continuidad, dejando cada vez menos asientos libres— y que este cameo de una sola carrera podría ser su única ventana para demostrar algo antes de que el mercado de fichajes termine de cerrarse. De hecho, se ha informado en paralelo que Tsunoda mantiene conversaciones con el equipo Meyer Shank Racing de IndyCar como plan alternativo si la Fórmula 1 no le ofrece un asiento fijo el año que viene. "Definitivamente es una buena oportunidad", dijo. "No hay mejor momento que este. Siempre es mejor conducir y demostrar lo que puedo hacer, en lugar de solo hablar."

Sobre Tsunoda, Mekies fue igual de generoso que con Lawson: "Yuki también tiene la oportunidad de volver a ponerse al volante, y se la merecía también, trabajando con paciencia en el simulador durante todo el año. Es otro giro agradable del fin de semana."

Zandvoort, un circuito que no perdona la falta de rodaje

El calendario no ayuda a Lawson ni a Tsunoda: Zandvoort es un fin de semana de formato Sprint, lo que significa que solo hay una hora de entrenamientos libres antes de que empiece a contar la clasificación al Sprint del viernes por la tarde. Para dos pilotos que se suben a un coche que apenas conocen —Lawson lleva toda la temporada con el chasis de Racing Bulls, no el de Red Bull; Tsunoda no ha tocado un monoplaza de 2026 hasta esta semana— el margen de error es mínimo.

El propio circuito, angosto y con peralte, castiga especialmente a quien llega sin kilómetros previos, y las condiciones cambiantes del litoral holandés —viento cruzado, humedad y la posibilidad de lluvia a lo largo del fin de semana— añaden una variable más a un ejercicio ya de por sí exigente para dos pilotos que tendrán que aprender sobre la marcha, sesión a sesión.


Lo que está en juego para cada uno

Para Lawson, Zandvoort no es una prueba para el asiento de 2027 —ese ya lo tiene prácticamente asegurado en Racing Bulls, donde ha sido consistentemente el mejor piloto del resto del pelotón— sino una oportunidad de demostrar, en un fin de semana suelto, que aquel tropiezo de dos carreras en 2025 fue una anomalía y no un reflejo de su nivel real. Un buen resultado junto a Verstappen reforzaría además su condición de primera opción natural si Red Bull necesitara, en algún momento, un recambio de mayor calado.

Para Tsunoda, en cambio, el peso específico de este fin de semana es mucho mayor. Es, probablemente, su última bala visible en la Fórmula 1 de 2026, en un mercado de fichajes que se está cerrando rápido y con una alternativa en IndyCar ya sobre la mesa. Un fin de semana sólido en Racing Bulls, el equipo donde corrió durante años antes de su ascenso a Red Bull, podría revivir su cotización de cara a 2027; uno flojo probablemente confirmaría que su ciclo en la máxima categoría se ha cerrado.

Y para Hadjar, la prioridad, según ha dejado claro Red Bull, es exclusivamente médica: no forzar el regreso, dejar que la muñeca cicatrice bien y volver, ojalá, ya en Monza. El equipo no ha querido comprometerse públicamente con una fecha, pero el propio francés confía en no perderse más de una carrera. Mientras tanto, la parrilla de Zandvoort tendrá dos caras conocidas en asientos que no ocupaban hace una semana, y una historia —la del saco de boxeo, la llamada en el aeropuerto y la playa griega interrumpida— que quedará como uno de los episodios más curiosos de la temporada.

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Redacción Caption F1 Blog

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